Paralela a la Medicina Científica pervive en Huancabamba la Medicina Tradicional Andina llamada también Curanderismo. Es la ciencia popular de curar que se encuentra influenciada por creencias ancestrales, ritos paganos y religiosos, así como de un profundo conocimiento de las hierbas medicinales y sicotrópicas y del carácter y personalidad de los pacientes cuya fe los hace acudir en pos de la ayuda del curandero para encontrar alivio a sus dolencias y esperanza de una vida mejor.
Es el Antropólogo italiano Mario Polía Meconi, quien ha estudiado a lo largo de casi veinte años este arte tradicional en las provincias de Ayabaca y Huancabamba, el que de una manera minuciosa ha plasmado estos conocimientos en sus obras “Las Lagunas de los Encantos” y “Cuando Dios lo permite”, de las cuales extracto lo esencial para los siguientes aspectos:
Es el Antropólogo italiano Mario Polía Meconi, quien ha estudiado a lo largo de casi veinte años este arte tradicional en las provincias de Ayabaca y Huancabamba, el que de una manera minuciosa ha plasmado estos conocimientos en sus obras “Las Lagunas de los Encantos” y “Cuando Dios lo permite”, de las cuales extracto lo esencial para los siguientes aspectos:
El curanderismo de esta parte de la sierra divide las enfermedades en dos grupos:
- Enfermedades producidas por causas sobrenaturales (encantos, vientos, espíritus), que pueden actuar autónomamente o evocadas por maleros.
- Enfermedades cuyo origen no pertenece al mundo mítico o indígena sino al Cristiano, llamadas también enfermedades de Dios.
Lo que define a una enfermedad como perteneciente a la categoría de aquellas que Dios envía al hombre es, sobre todo, el hecho de que la diagnosis hecha por el curandero por medio de la “vista” propiciada por el San Pedro (Huachuma) no haga la revelación de algún agente mágico. De su parte, el curandero, fuera del campo mágico, no puede y no quiere actuar puesto que es consciente que se trata de un campo que no es de su competencia, en el cual los especialistas son los “doctores blancos” (no de piel sino de cultura).
Las enfermedades que tratan los curanderos, principalmente, son:- Shucadura o pérdida de la “sombra” (la razón).
- Tapiadura, producida por un encanto o duende.
- Daño, producido por un malero, ya sea por aire o boca.
- Susto, o mal de espanto, que puede producirse, por ejemplo, por caída a un río, de un caballo, accidentes, ataques, sentimientos de rabia sin desahogo, violentas decepciones.
El Curandero o “Maestro”:
Es un conocedor del universo mítico ancestral. Es el depositario carismático de los conocimientos tradicionales sobre fisioterapia. Ejerce la magia positiva, a diferencia del “malero” o brujo que ejerce la magia negativa.
Mientras el “herbolario” o “yerbatero” recoge las hierbas por que conoce por tradición sus virtudes, el Curandero usa parcialmente los datos de fisioterapia popular por cuanto él recoge las hierbas encontrándose en un estado de conciencia propiciado por los alucinógenos rituales y las elige según les son mostradas por el espíritu mismo del alucinógeno o según ellas mismas se muestran (las “ve en sueño”, en trance), por su propia virtud.
El Curandero afirma que mediante el poder de los alucinógenos se encuentra en grado de proyectar su propia alma con el fin de seguir la diagnosis y la investigación mágica (rastreo). Por esta capacidad al curandero se le llama “adivino” y es consultado sobre cuestiones concernientes al pasado y al futuro.
El curandero está en capacidad de curar enfermedades producidas por causas sobrenaturales (del grupo 1). Es característica fundamental el hecho que para ser tal (curandero), la capacidad de curar por lo que le indica el San Pedro, le ha sido revelada en un sueño (el “sueño iniciático”), en el que se le revela ese don.
El curandero no cura por obtener dinero sino por hacer el bien; no se comercializa, no se hace propaganda advenediza.
Es un conocedor del universo mítico ancestral. Es el depositario carismático de los conocimientos tradicionales sobre fisioterapia. Ejerce la magia positiva, a diferencia del “malero” o brujo que ejerce la magia negativa.
Mientras el “herbolario” o “yerbatero” recoge las hierbas por que conoce por tradición sus virtudes, el Curandero usa parcialmente los datos de fisioterapia popular por cuanto él recoge las hierbas encontrándose en un estado de conciencia propiciado por los alucinógenos rituales y las elige según les son mostradas por el espíritu mismo del alucinógeno o según ellas mismas se muestran (las “ve en sueño”, en trance), por su propia virtud.
El Curandero afirma que mediante el poder de los alucinógenos se encuentra en grado de proyectar su propia alma con el fin de seguir la diagnosis y la investigación mágica (rastreo). Por esta capacidad al curandero se le llama “adivino” y es consultado sobre cuestiones concernientes al pasado y al futuro.
El curandero está en capacidad de curar enfermedades producidas por causas sobrenaturales (del grupo 1). Es característica fundamental el hecho que para ser tal (curandero), la capacidad de curar por lo que le indica el San Pedro, le ha sido revelada en un sueño (el “sueño iniciático”), en el que se le revela ese don.
El curandero no cura por obtener dinero sino por hacer el bien; no se comercializa, no se hace propaganda advenediza.
Ritos mágico terapéuticos: Las prácticas rituales de la Medicina Tradicional actúan favorablemente, a través de la psique, en el estado de salud. Es este un hecho comprobado y comprobable que pertenece al campo de la “eficacia relativa” o cultural, la misma que, para poder actuar correctamente, requiere, por parte del paciente, la plena aceptación de los métodos y presupuestos culturales de la Medicina Tradicional.
Desde el punto de vista de la dinámica, todos los ritos de la Medicina Tradicional se reducen a dos clases principales:
Prácticas médicas para la sustracción del “contagio”:Desde el punto de vista de la dinámica, todos los ritos de la Medicina Tradicional se reducen a dos clases principales:
- Succiones (“chupadas”);
- Frotaciones con objetos (“limpiadas” o “limpias”);
- Frotaciones con cuyes (“sobada de cuy” o “caypada”);
- Liberación de los lazos mágicos (“desenredos”);
- Asunción de tabaco moro o del inga a través de las narices (“singada”);
- Alejamiento de los males (“despacho” o “botada”);
- Suministración de sustancia eméticas como las huamingas (“purgas”);
- Baños en las lagunas sagradas (“descontagio”).
- Ritos de evocación de entidades benéficas o maléficas (“citación”, “recordación”);
- Ceremonias para la buena salud y suerte (“florecimiento”);
- Uso de talismanes (“seguros”).
La “mesa” o “mesada”: es la suma de casi todos los rituales, en la cual están comprendidos la diagnosis mediante los alucinógenos y el uso de los poderes mágicos de los objetos y los lugares. Comienza al caer la noche y se prolonga hasta el amanecer.
Elemento principal en la “mesa” es el cactus columnar de superficie lisa, y que contiene mezcalina, llamado San Pedro o Huachuma. Es seleccionado y preparado por el curandero con los ritos adecuados. Es usado por sus cualidades psicótropas.
Plantas y hierbas usadas en la zona de las Huaringas (nombre popular):
Achupalla del oso, Aguacolla, ají, ajo, aragaya, arirumba amarilla, cabello del bosque, cacho de venado, cahuina, cedrón, chuquiragua, cimora señorita, cola de caballo, congona, congona grande, corona de Cristo, culantrillo, culén, flor de gallinazo, garagara, gigantón, grama dulce, hierba de la estrella, hierba del soldado, hierba del susto, hórmano amarillo, huachuma (san Pedro), huamanripa, huaminga, huancoya, huando, huaymehuayme, huishco, lancillo, lima, limón agrio, limón dulce, llantén, maique, matico, membrillo, misha colambo, misha curandera, misha del inga, misha galga, misha león, misha oso, misha rastrera, misha toro, misha toro curandera, paico, pájaro bobo, palo del espanto, palo del susto, poleo del inca, poleo verde, romerillo, san Juan, san Juan amarillo, san Juan negro, sangurache negro, simorilla, suburón, tabaco, tabaco
Achupalla del oso, Aguacolla, ají, ajo, aragaya, arirumba amarilla, cabello del bosque, cacho de venado, cahuina, cedrón, chuquiragua, cimora señorita, cola de caballo, congona, congona grande, corona de Cristo, culantrillo, culén, flor de gallinazo, garagara, gigantón, grama dulce, hierba de la estrella, hierba del soldado, hierba del susto, hórmano amarillo, huachuma (san Pedro), huamanripa, huaminga, huancoya, huando, huaymehuayme, huishco, lancillo, lima, limón agrio, limón dulce, llantén, maique, matico, membrillo, misha colambo, misha curandera, misha del inga, misha galga, misha león, misha oso, misha rastrera, misha toro, misha toro curandera, paico, pájaro bobo, palo del espanto, palo del susto, poleo del inca, poleo verde, romerillo, san Juan, san Juan amarillo, san Juan negro, sangurache negro, simorilla, suburón, tabaco, tabaco
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